Hay que tenerlos bien puestos para que en una película de suspense los protagonistas sean una mujer y un niño; personalmente arrugo la nariz cuando el protagonista es un infante en un film dirigido principalmente a adultos. En este caso la mujer Gloria, representada por la gigantesca actriz Gena Rowlands (además de musa de Cassavetes) llena la pantalla, y el niño chirría un poco; aunque bien es cierto que la historia está escrita alrededor de ellos y no podría darse sin ambos. No deja de ser una obra interesante por la acción y tensión que transmite y sobre todo por la manera característica de rodar del director (y la música empleada), con destellos de genialidad (el comienzo con el arte abstracto, la música lenta, la panorámica de la ciudad y la costarricense saliendo el autobus y llegando al edificio), aunque con quizá demasiados fallos de guión (el libro tan importante aparece y desaparece, demasiadas casualidades) y argumentalmente floja. Me da que fue un antojo de Cassavetes que quería ver a Gena de (anti)heroína, algo que por ejemplo también hizo Hal Hartley con Parker Posey en Fay Grim (con resultado decepcionante).
Antecede a El fugitivo, de Andrew Davis, en este tipo de films, aunque creo que no llega a la altura (en este caso en lugar de huir de la policía, lo hace de la mafia). Me temo que la relación que se establece entre Gloria y el niño no termina de cuajar. Mi opinión es: niños tan protagonistas en este tipo de películas es un poco meh. O tal vez sea que no me gustan los niños. Como diría la propia Gloria: "I hate kids, specially yours."
Valoración: 5,5/10
domingo, 20 de octubre de 2019
domingo, 13 de octubre de 2019
Noche y día, de Hong Sangsoo
Posiblemente sea el largo de Sangsoo más convencional -de los que he visto-, salvo por su duración (alrededor de 145 minutos), y el que menos me ha gustado, pero paradójicamente el que más perdura en mi memoria. El más sobrio y sólido, aunque lejos de la genialidad de otros de sus films. Quizá influya en mi valoración el que el protagonista principal no termina de llegarme como espectador, incluso diría que no logro empatizar con él, y que por momentos me aburre. La obra narra de las peripecias de Sung-nam en París (tras huir de EEUU, se nos dice, por miedo a que le encausen por haber fumado marihuana), una especie de Casanova à la coreana, que se ve envuelto en una relación de amistad/atracción/sexo/amor a tres bandas. Interesante cómo muestra cómo la comunidad de coreanos se agrupa, se relaciona y a veces se ayudan unos a otros, no obstante nuestro protagonista es un hombre independiente y solitario, que echa de menos a su mujer en Corea del Sur, se nos dice que un pintor de renombre en su país aunque en el film no le vemos tocar ni un mísero pincel. Vemos sus idas y venidas en la comunidad coreana de París, con episodios dramáticos como cuando conoce a una antigua novia suya (sobre todo por lo que sucederá después), la ciudad es un escenario pero también un protagonista, primero a través de su relación con Hyun-ju (familiar del tipo que le hospeda) y sobre todo con la compañera de piso de ésta Yu-jeong, de la que aparentemente se enamora perdidamente. Y es este triangulo amoroso el que ocupa la parte más interesante del film; ya que a Hyun-ju le gusta Sung-nam, pero éste está interesado en la "loca" Yu-jeong. La trama está muy elaborada y podemos llegar a preguntarnos si al conseguir por fin acostarse con ella el amor imparable se disipa. Es cierto que su mujer en Corea del Sur le dice a través de conversación telefónica (falsariamente) que está embarazada y éste decide volver a su país, no queda claro si por sentido de la responsabilidad o si por haber conseguido su objetivo. En caso de ser lo segundo (por lo que me inclino) no difiere tanto de un amorío de verano, ya que pese a las estrecheces económicas, podemos inclinarnos a pensar que Sung-man se encuentra como si estuviera de vacaciones. Las palabras, los sentimientos, la complicidad, se ven relegados a un segundo plano. Ha habido sexo. Por fin: objetivo cumplido. Ya en su país hará como si nada hubiese sucedido y aceptará de buen grado el falso embarazo de su mujer.
Sin duda el personaje más atractivo del largometraje es el de Yu-jeong (y aquí podemos intuir ecos de Midori en Tokio Blues, la novela de Murakami), que vive una vida entre real e imaginaria; resulta chocante cuando nos enteramos (a través de las vivencias de Sung-nam) que no estudia Arte en la Universidad y que la tiraron por plagiar un proyecto; proyecto que antes se nos muestra es su gran motivo de orgullo. ¿Hasta qué punto es Yu-jeong consciente de su mentira? ¿O es cinismo? No lo creo, porque en todo momento vemos a una chica muy vivaz, espontánea, bella, etc. y sus sentimientos sí parecen verdaderos, ¿lo son?

Valoración: 6,5/10
Sin duda el personaje más atractivo del largometraje es el de Yu-jeong (y aquí podemos intuir ecos de Midori en Tokio Blues, la novela de Murakami), que vive una vida entre real e imaginaria; resulta chocante cuando nos enteramos (a través de las vivencias de Sung-nam) que no estudia Arte en la Universidad y que la tiraron por plagiar un proyecto; proyecto que antes se nos muestra es su gran motivo de orgullo. ¿Hasta qué punto es Yu-jeong consciente de su mentira? ¿O es cinismo? No lo creo, porque en todo momento vemos a una chica muy vivaz, espontánea, bella, etc. y sus sentimientos sí parecen verdaderos, ¿lo son?

Valoración: 6,5/10
domingo, 6 de octubre de 2019
Nobody’s Daughter Haewon, de Hong Sangsoo
Una chica que ya es mujer y su madre. La misma chica y un profesor de instituto. Una ruptura. Amor, celos, rumores, en una de las clásicas películas elípticas de Sangsoo que trata de mostrar, en síntesis, aspectos de las relaciones humanas, con esa atmósfera un tanto nebulosa, entre sueño y vigilia, típica del director. ¿Hasta qué punto llegamos a conocer a nuestra madre? ¿Una vez uno se hace adulto puede cambiar nuestra perspectiva de ella? Ante la marcha del país de la madre deciden visitar la escuela de su infancia, pasar los últimos momentos antes de su partida juntas, hacerse confesiones y valoraciones, dejar el testigo. En aquel lugar hay un motelito que es donde la protagonista se acostó por primera vez con uno de los profesores de la universidad y comenzó su relación sentimental. Sangsoo nos muestra momentos claves de ésta, así como lo quebrazida que puede ser una relación sentimental y cómo de insospechados y ridículos pueden ser los celos. Porque sentirse herido por la relación anterior de tu actual pareja (¿cómo pudo estar con ese pánfilo?) es rídiculo. Se llega al límite elástico de la relación y ya no hay vuelta atrás, por muy patéticos o desesperados que sean los intentos de recuperar los perdido. El final también parece reflejar la exhuberancia de la juventud; la protagonista tendrá tiempo para amar y tener encuentros, en cambio, ¿qué le quedará al profesor?
Valoración: 7,25/10
Valoración: 7,25/10
jueves, 26 de septiembre de 2019
El poder de la provincia de Kangwon, de Hong Sangsoo
Un film dividido en tres partes, que va ofreciendo guiños hasta que se conectan entre sí. Lo más llamativo de la primera parte son los colores que aparecen en el film y cómo aparecen: como si de un cuadro de Sorolla se tratara, reflejando luz y vitalidad, en correspondencia con las protagonistas, jóvenes féminas adolescentes. La ropa, la ciudad, los paisajes; todo derrocha vida, creo que es un efecto buscado y conseguido por parte de Sangsoo. Las chicas viajan a Kangwon con el objetivo de divertirse, es decir: visitar algunos lugares interesantes y sobre todo emborracharse y conocer a gente (¡todos hemos tenido adolescencia y postadolescencia!). Pronto conocen a un guardia y Sangsoo nos muestra una cena con las chicas y éste en donde dos de ellas, ebrias, discuten de forma amarga entre sí (como diciendo, no todo es lo que parece, bajo una amistad alegre se esconden envidias y reproches). Una de ellas, la protagonista principal Jisook, acaba tan borracha que apenas puede mantenerse en pie y es el guardia el encargado de llevarla a su caseta, actuando de una forma reprobable una vez dentro, intentando tener una relación sexual con una joven que apenas puede ejercer su voluntad, aunque sí lo suficiente para rechazarle. El director avanza en el tiempo y estamos ante el reencuentro de Jisook y el guardia unos meses después, un viaje romántico y ilusionante que se torna en decepción y fracaso, incapaces de conectar uno con la otra. Quizá los "amores de vacaciones" siempre deberían quedar en eso, no ir más allá en el tiempo; idealizados y románticos.
En la segunda parte del film, protagonizada por un profesor, creo ver influencias tarantinianas, además mostradas desde el principio, con esa conversación en el bar entre dos amigos con música de fondo, hablando sobre amantes (y por añadidura, sexo). En este caso los amigos son treintañeros. Sangsoo nos muestra la vida familiar del protagonista, que tiene mujer e hijo, y que lo que más anhela profesionalmente es conseguir una cátedra fija de profesor. Él y su amigo deciden ir a Kangwon para pasar unos días de vacaciones, y es en el tren donde se nos muestra la primera conexión entre la primera y esta segunda parte del largo, nos damos cuenta que el amigo (escena que también aparece en la primera parte, pero no lo conocíamos) choca con Jisook tras pedir comida. En Kangwon tratan de ligar con una desconocida, quedan en un lugar de la montaña, pero un malentendido (y un retraso por parte de ellos) hará que no se encuentren y poco después, nuestro protagonista se lo recrimine delante de su pareja. Es relevante este hecho porque al final de esta parte leerá que una mujer cayó por el precipicio, la misma mujer, je, mientras el hombre que la acompañaba huyó comprando un billete de avión que iba a comprar justo él; precisamente este rumor ("una mujer se había suicidado en el monte de Kangwon") también aparece en el primer tercio. El realismo mágico de Sangsoo. Imperdible la escena en la que llama a la policía, desde una cabina, para denunciar el asesinato de dicha mujer. Antes también ocurren cosas interesantes, como el adulterio hacia su mujer, ya que no duda en ir a un prostíbulo para conseguir sexo (estriptis, música europea, las rusas las más "cotizadas"). O la simbólica aparición de Jisook con las tejas: "Que mamá tenga salud."
La tercera ocurre mucho tiempo después, de nuevo la influencia de Tarantino (¿podríamos afirmar que este es film más occidental, visualmente hablando, de Sangsoo?) se hace notar con la conversación sobre alcohol y sexo entre profesores en un bar mientras suena continuamente una canción de David Bowie, en la que se entromete Jisook, que trabaja de camarera y fue alumna del profesor. El profesor se queda hasta el final y tienen un encuentro sexual. Lo más impactante llega al final, cuando retorna a su antiguo hogar, el que ocupó con su mujer y su hijo, al que hacía mucho tiempo que no volvía, donde tan sólo sobrevive un pez (simbolismo) de todo lo que dejó. La vida familiar queda destruida para siempre, consiguió su gran anhelo (ser profesor titular en una universidad importante), y entremedias todo cambió. Para bien o para mal.
Valoración: 8,5/10
En la segunda parte del film, protagonizada por un profesor, creo ver influencias tarantinianas, además mostradas desde el principio, con esa conversación en el bar entre dos amigos con música de fondo, hablando sobre amantes (y por añadidura, sexo). En este caso los amigos son treintañeros. Sangsoo nos muestra la vida familiar del protagonista, que tiene mujer e hijo, y que lo que más anhela profesionalmente es conseguir una cátedra fija de profesor. Él y su amigo deciden ir a Kangwon para pasar unos días de vacaciones, y es en el tren donde se nos muestra la primera conexión entre la primera y esta segunda parte del largo, nos damos cuenta que el amigo (escena que también aparece en la primera parte, pero no lo conocíamos) choca con Jisook tras pedir comida. En Kangwon tratan de ligar con una desconocida, quedan en un lugar de la montaña, pero un malentendido (y un retraso por parte de ellos) hará que no se encuentren y poco después, nuestro protagonista se lo recrimine delante de su pareja. Es relevante este hecho porque al final de esta parte leerá que una mujer cayó por el precipicio, la misma mujer, je, mientras el hombre que la acompañaba huyó comprando un billete de avión que iba a comprar justo él; precisamente este rumor ("una mujer se había suicidado en el monte de Kangwon") también aparece en el primer tercio. El realismo mágico de Sangsoo. Imperdible la escena en la que llama a la policía, desde una cabina, para denunciar el asesinato de dicha mujer. Antes también ocurren cosas interesantes, como el adulterio hacia su mujer, ya que no duda en ir a un prostíbulo para conseguir sexo (estriptis, música europea, las rusas las más "cotizadas"). O la simbólica aparición de Jisook con las tejas: "Que mamá tenga salud."
La tercera ocurre mucho tiempo después, de nuevo la influencia de Tarantino (¿podríamos afirmar que este es film más occidental, visualmente hablando, de Sangsoo?) se hace notar con la conversación sobre alcohol y sexo entre profesores en un bar mientras suena continuamente una canción de David Bowie, en la que se entromete Jisook, que trabaja de camarera y fue alumna del profesor. El profesor se queda hasta el final y tienen un encuentro sexual. Lo más impactante llega al final, cuando retorna a su antiguo hogar, el que ocupó con su mujer y su hijo, al que hacía mucho tiempo que no volvía, donde tan sólo sobrevive un pez (simbolismo) de todo lo que dejó. La vida familiar queda destruida para siempre, consiguió su gran anhelo (ser profesor titular en una universidad importante), y entremedias todo cambió. Para bien o para mal.
Valoración: 8,5/10
domingo, 22 de septiembre de 2019
La mujer es el futuro del hombre, de Hong Sangsoo
No deja de ser un film muy elegante, con los juegos característicos de Sangsoo (pienso en las propuestas a la camarera en la parte inicial, por parte de los dos amigos, de forma independiente; o en la introducción de historias pasadas para explicar el presente) y sus momentos hilarantes (cuando una alumna le presta un pañuelo al profesor, éste comenta ante todos: "huele muy bien... muy bien... huele realmente bien").
Valoración: 7,25/10
domingo, 15 de septiembre de 2019
En otro país, de Hong Sangsoo
Sangsoo tiene una especie de varita mágica que hace que aunque al principio no esté gustándote especialmente el film, una vez finalizado el visionado casi acabas aplaudiendo con las orejas. Se le podrá criticar la sencillez de los diálogos, "que no trata sobre nada" (las mejores conversaciones son las que no tratan sobre nada y lo hacen sobre todo), que se repite, etc.; pero en cada largometraje introduce nuevas situaciones y variantes que hace que todo cambie. Utiliza la aliteración cinematográfica, si es que ese término existe, para seducir al espectador. Es decir, sus historias son al mismo tiempo alternativas e intercambiables, con variaciones que a su vez las convierten en distintas, introduciendo elementos de unas en las siguientes, repitiendo escenas en otro escenario y otras circunstancias, variando el devenir. Juega con la realidad filmíca a su vez introduciendo sueños en estas historias alternativas que consiguen crear nuevas historias alternativas. Sin grandes artificios (utiliza una cámara fija en las escenas y el zoom para resaltar una situación o un pensamiento) pero con un genio difícil de igualar. ¿Hace un realismo mágico (a la coreana) cinematográfico? ¿Su cine es (haruki)murakamiano?
En la película que nos ocupa incluso podríamos decir que en la intro muestra su (o una forma) de trabajar: para olvidar el presente una joven cineasta (que a su vez es personaje secundario de las historias que crea) se dedica a escribir un guión, que en realidad es la película en sí. Consta de tres historias con una misma protagonista que no es la misma (en cada una de ellas está en una situación distinta), aunque en esencia sí (la forma de ser, el nombre, su atractivo innato), como queriendo decir que dependiendo de los caminos que tomemos en la vida (y tomen los que nos rodean) podemos convertirnos en, estar en determinadas situaciones, pero ay, nuestra personalidad es la que es. Anne, la gran protagonista interpretada por Isabelle Huppert, en el primer caso es una cinesta invitada por un director de cine a pasar la estancia en un hotel de Mohang, en el segundo llega sola porque espera al amante aprovechando que su marido está de viaje, en el tercero va con una amiga para animarse y olvidar que se ha separado de su marido porque le ha puesto los cuernos con una coreana. Lo importante, no obstante, está en los detalles y en cómo juega con las "realidades", como si fueran posibilidades de una misma vida, y a su vez crea esos falsos déjà vu característicos de su cine. Por poner en situación, con brevedad: en la primera historia Anne conoce a un socorrista mientras da un paseo por la playa, al que después rechaza delante de sus amigos en una barbacoa, para al día siguientes ir a entregarle una nota romántica de lo que pudo (y quiso) que hubiera sido. También se hace notar la atracción que siente el cineasta que la acoge (junto a su esposa muy embarazada). En la segunda historia el amante (también director de cine, aunque representado por otro actor/personaje) le llama diciendo que se retrasará porque llegará tarde, y antes de su llegada es donde se producen las ensoñaciones de Anne precisamente relacionadas con la llegada prematura de su amor (¿quién no ha soñado/fantaseado con su amado/a?), que podrían pasar por historias reales. Y es en una de esas ensoñaciones donde en esta ocasión aparece el socorrista, para alimentar los celos de su amado, que asimismo no quiere que les vean juntos por ser conocido. Una vez despertada, al recibir un mensaje del director en el que se lamenta por no poder acudir por complicaciones, Anne se topa con el socorrista y le sigue hasta su tienda de campaña, que acaba con una invitación de éste a que entre y ella decide rechazar. Después su amado le dará una sopresa, que será seguida con detenimiento por el socorrista con unos prismáticos. En la tercera historia Anne conoce al conocido director de cine que aparece en la primera escena, que a su vez quiere ligar (y que también ha ido a Mohang con su mujer embarazada) con ella. Como novedad (además de su amiga) respecto a las dos historias anteriores, un monje budista cobra protagonismo, y a su vez es mostrada su extraña forma de pensar. En ésta última Anne conoce también al socorrista en la playa (como en la primera historia), aunque con soju (bebida alcohólica coreana por antonomasia) de por medio, y por fin acaba como querríamos que hubieran acabado las dos primeras. No es tema baladí el detalle del soju, Sangsoo parece reflexionar acerca del papel del alcohol para que actuemos (los humanos) como queramos en materia social y sexual, para desinhibirnos de la realidad y de las preocupaciones y de los prejuicios. Mas las conversaciones y las repeticiones y alteraciones de dichas conversaciones en distintas situaciones son la esencia del film.
Un film que también tiene sus momentos cómicos, especialmente en los que la novia embarazada del director cobra protagonismo.

Valoración: 6,75/10.
En la película que nos ocupa incluso podríamos decir que en la intro muestra su (o una forma) de trabajar: para olvidar el presente una joven cineasta (que a su vez es personaje secundario de las historias que crea) se dedica a escribir un guión, que en realidad es la película en sí. Consta de tres historias con una misma protagonista que no es la misma (en cada una de ellas está en una situación distinta), aunque en esencia sí (la forma de ser, el nombre, su atractivo innato), como queriendo decir que dependiendo de los caminos que tomemos en la vida (y tomen los que nos rodean) podemos convertirnos en, estar en determinadas situaciones, pero ay, nuestra personalidad es la que es. Anne, la gran protagonista interpretada por Isabelle Huppert, en el primer caso es una cinesta invitada por un director de cine a pasar la estancia en un hotel de Mohang, en el segundo llega sola porque espera al amante aprovechando que su marido está de viaje, en el tercero va con una amiga para animarse y olvidar que se ha separado de su marido porque le ha puesto los cuernos con una coreana. Lo importante, no obstante, está en los detalles y en cómo juega con las "realidades", como si fueran posibilidades de una misma vida, y a su vez crea esos falsos déjà vu característicos de su cine. Por poner en situación, con brevedad: en la primera historia Anne conoce a un socorrista mientras da un paseo por la playa, al que después rechaza delante de sus amigos en una barbacoa, para al día siguientes ir a entregarle una nota romántica de lo que pudo (y quiso) que hubiera sido. También se hace notar la atracción que siente el cineasta que la acoge (junto a su esposa muy embarazada). En la segunda historia el amante (también director de cine, aunque representado por otro actor/personaje) le llama diciendo que se retrasará porque llegará tarde, y antes de su llegada es donde se producen las ensoñaciones de Anne precisamente relacionadas con la llegada prematura de su amor (¿quién no ha soñado/fantaseado con su amado/a?), que podrían pasar por historias reales. Y es en una de esas ensoñaciones donde en esta ocasión aparece el socorrista, para alimentar los celos de su amado, que asimismo no quiere que les vean juntos por ser conocido. Una vez despertada, al recibir un mensaje del director en el que se lamenta por no poder acudir por complicaciones, Anne se topa con el socorrista y le sigue hasta su tienda de campaña, que acaba con una invitación de éste a que entre y ella decide rechazar. Después su amado le dará una sopresa, que será seguida con detenimiento por el socorrista con unos prismáticos. En la tercera historia Anne conoce al conocido director de cine que aparece en la primera escena, que a su vez quiere ligar (y que también ha ido a Mohang con su mujer embarazada) con ella. Como novedad (además de su amiga) respecto a las dos historias anteriores, un monje budista cobra protagonismo, y a su vez es mostrada su extraña forma de pensar. En ésta última Anne conoce también al socorrista en la playa (como en la primera historia), aunque con soju (bebida alcohólica coreana por antonomasia) de por medio, y por fin acaba como querríamos que hubieran acabado las dos primeras. No es tema baladí el detalle del soju, Sangsoo parece reflexionar acerca del papel del alcohol para que actuemos (los humanos) como queramos en materia social y sexual, para desinhibirnos de la realidad y de las preocupaciones y de los prejuicios. Mas las conversaciones y las repeticiones y alteraciones de dichas conversaciones en distintas situaciones son la esencia del film.
Un film que también tiene sus momentos cómicos, especialmente en los que la novia embarazada del director cobra protagonismo.

Valoración: 6,75/10.
domingo, 8 de septiembre de 2019
La virgen desnudada por sus pretendientes, de Hong Sangsoo
Me encanta cómo Sangsoo juega con sus espectadores y el cine autorreferencial que es capaz de confeccionar. La tercera película del director tiene una estructura similar a la que repetiría después en Ahora sí, antes no; pero creo que La virgen desnudada por sus pretendientes es aún mejor. Los primeros 55 minutos de film están dedicados a narrar la historia de un romance, centrándose en la perspectiva del hombre (Jaehoon) y con la cámara deleitándose en los paisajes urbanos y los escenarios cotidianos (existe un plano dentro de un taxi que nos puede retrotaer a Noche en la Tierra de Jarmusch, aunque la situación sea distinta), siendo la mujer (Soojung) el objeto de deseo. Está narrada con una parsimonia que permite al receptor encadilarse y remolcarse en la belleza de las imágenes, de las situaciones, de las conversaciones. Hasta ese momento, con sus caracterísiticas intrínsecas (Soojung es virgen), podríamos decir que es una historia convencional. Y entonces llega el cambio, el juego en el que nos ha introducido acelera el ritmo desde una perspectiva más cercana a la de Soojung: se narra "lo mismo" con sus añadidos y variaciones, de forma que incluso se entremezclan los "recuerdos" de la primera parte con esta segunda, de forma que podríamos tener una falsa sensación de déjà vu, porque la historia cambia. Me refiero, por ejemplo, al momento en el que Soojung confiesa al director de cine que es virgen pero que lo intentó hasta dos veces con un buen amigo, y no podemos obviar que en la primera narración Jaehoon intenta desvirgar en dos ocasiones a Soojung. Magnífica forma de jugar con nuestra mente y nuestra memoria, porque dicho momento de esta segunda narración "clonada" antecede cronológicamente a la de los encuentros con Jaehoon. De forma similar, la escena donde el director le quiere enseñar una cosa graciosa a Soojung y se mete por un callejón, que termina con un intento de violación por parte de éste, nos retrotrae al momento de la primera narración donde Jaehoon también le quiere mostrar algo gracioso y termina con un beso no correspondido. Creo que esta segunda narración es más obscena (nada más comenzar nos introduce al hermano de Soojung en la escena de la paja) y sórdida, se fija menos en los detalles bellos, va más al grano. Tras asistir a estas versiones alternativas y al mismo tiempo entremezcladas del (intento de) romance (muy sustanciosas), queda la parte final, que no es otra que la del triunfo del amor y la desvirgación. Todo muy sórdido y al mismo tiempo atractivo (por lo que podríamos concluir que se impone la segunda narración a la primera). Resulta llamativo el patetismo con el que el director muestra las relaciones sexuales, algo de lo que ya escribió por ejemplo Philip Roth en El animal moribundo.
Genial.
Nota: 9/10.
PS. Muy interesante las opiniones acerca de hacer cine y la forma de mostrar el trabajo dentro de él.
Genial.
Nota: 9/10.
PS. Muy interesante las opiniones acerca de hacer cine y la forma de mostrar el trabajo dentro de él.
domingo, 18 de agosto de 2019
El deseo de Kianda, de Pepetela

Dejo un par extractos que muestran perfectamente lo que quiero mostrar:
"Lamento añadir leña al prejuicio, que se repite hasta la saciedad, de que los juristas sólo se interesan por su propio discurso, pero no puedo encubrir esa información que está históricamente comprobada." (p.13)
"- Imagínate que aquéllos hipócritas quieren aprobar una ley para impedir a los parlamentarios que sean gerentes de firmas. Que es incompatible. Ah, pero van a oir lo que es bueno. Camada de incapaces, ¿quieren ser políticos profesionales, vivir del salario miserable de diputados? Como si eso los elevase a los ojos del pueblo. El pueblo sólo respeta a los ricos y poderosos, ¿aún no se han dado cuenta?
- Durante muchos años fuiste una política profesional y no se te daba mal. Era la tesis de Lenin, ¿te has olvidado?
CCC le lanzó una mirada incendiaria. Joao se encogió un poco en la silla, arrepentido ya de haber hablado.
- Era en otro contexto y con otros objetivos. Ahora estamos en la economía de mercado. ¿Cómo van a querer después empresarios en el Parlamento, abrir el Partido a todas las clases sociales, si les obligan a dehacerse de las empresas?
- De deshacerse nada. Buscan testaferros para que den su nombre a las empresas y contináun dirigiéndolas tranquilamente. Es lo que se hace en los países democráticos.
- Ya lo sé. Y es lo que nos van a obligar a hacer. ¡Hipócritas! Fuimos media docena los que nos batimos contra eso. Derrotados en la partida, ante las masa de los populistas que quieren dar prestigio al Parlamento, haciendo parecer que los diputados son representantes del pueblo anónimo y desgraciado.
(...)
- La famosa ley va a ser aprobada. Estuve hablando con mis colegas que son diputados y empresarios. Y, como siempre, tu brillante idea van a seguirla todos, es la única alternativa.
- ¿Mi idea? -Bien se había preparado para estar a la defensiva, pero Carmina había conseguido al final sorprenderle.
- Claro. Tu brillante idea. Es curioso que sólo tú no valores tu inteligencia, querido. ¿Así es que no fuiste tú el que dijo en seguida que lo que era necesario era pasar la gerencia nominal de las firmas a personas de total confianza?" (p. 71-74)
sábado, 17 de agosto de 2019
En la playa sola de noche, de Hong Sangsoo
Existen tres partes claramente diferenciadas: en la primera vemos a Younghee a su llegada a una ciudad de Alemania (leo que Hamburgo) y las acciones cotidianas junto con una amiga suya (mayor que ella) también surcoreana. Contrasta la comunicación que se establece entre ellas: la tranquilidad de que hablando en su idioma nativo en una ciudad europea nadie las va a entender: poder hablar de absolutamente todo lo que te de la gana, sin cohibirse, aun estando rodeadas de innumerables personas (aunque... ¿por qué se pone rojo como un tomate el chico del que hablan en la sala de espera?). En estas conversaciones se va dirimiendo el peso de sus vidas: Younghee es una actriz que está(ba) ennoviada con un famoso director de cine, a su vez casado: parece que viaja a Europa para huir de la presión mediática y social: aunque tiene la esperanza de que el director se reúna con ella (en un momento, tras dibujar su rostro en la arena de la playa, se pregunta: ¿estará él pensando en mí como yo pienso en él?). Por su parte, la amiga necesita la soledad para vivir aunque en el fondo le gustaría ser tan atrevida como Younghee. No carece de momentos cómicos: aparte del mencionado cuando el hombre del que están hablando se pone rojo como un tomate (según la conversación); también hace soltar carcajadas cuando están reunidos con unos amigos alemanes y va a la cocina y recrimina a su amiga que no hable, ¡que ella no sabe qué mas decir!. El final de esta primera parte es un poco obscuro: un hombre que les está rondando desde antes se la lleva en brazos de la playa a la que acude: ¿representación de su país, que la insta a volver?
En la segunda la protagonista ya se encuentra en Corea del Sur, concretamente en una zona poco habitada (¡no está preparada para Seúl!), que parece ideal para desconectar. Allí se encuentra con unos antiguos amigos, al principio la situación es un poco torpe, como pasa a veces cuando estás mucho tiempo sin ver a una persona; y poco a poco se va animando. Especialmente memorable y desternillante la escena donde la novia de uno de los amigos de Younghee se enfada con él porque le está diciendo que "son sólo amigos" (la novia no está en la conversación, escucha desde lejos). No te lo esperas, y resulta genial. Se reúnen a cenar y la conversación es distendida y profunda: hablan sobre el amor verdadero, la belleza, la atracción sexual, la capacidad o no para amar, el paso del tiempo, etc. La tercera parte es cronológicamente continua a la segunda (de forma que se podría considerar sólo una, como hace el director): Younghee decide pasar la noche en un hotel: allí se encontrará con antiguos compañeros de trabajo y más adelante con el director del que estuvo enamorada. Resulta fascinante el patetismo con que refleja el (des)amor en la conversación mantenida; Sangsoo parece decirnos que el ridículo es consustancial al amor.
Un film de una gran belleza visual y sensitiva, conmociona por el retrato de las emociones.

Nota: 7,25/10.
PS. Escena entre cómica y tétrica es la del hombre en el balcón de la habitación del hotel, al que parece que no ve nadie. ¿Es el mismo hombre de la primera parte del film? ¿Humor absurdo (ver cómo limpia los cristales) o pretende ir más allá?
viernes, 16 de agosto de 2019
Ahora sí, antes no, de Hong Sangsoo

Nota: 7,5/10
PS: Choca ver cómo los coreanos del sur se emborrachan en casa poniendo las bebidas alchólicas en ¡cuencos!
lunes, 5 de agosto de 2019
Diarios, Lord Byron [Citas y apuntes]
* "Pero no sé de nadie al que haya mejorado el matrimonio. Todos los emparejados de mi tiempo son calvos e infelices. Wordsworth y Southey se han quedado sin pelo y sin humor, y mira que Southey tenía en cantidad."
* Triángulo de los mejores escritores de su tiempo atendiendo a los criterios de la sociedad más que a los suyos propios:
W. Scott
Rogers
Moore-Campbell
Southey-Wordsworth-Coleridge
-----------------------------------Los muchos---------------------------------
* Para el Byron que escribe los diarios (es decir, que ha sobrepasado los 25 años, según él ya ha terminado lo mejor de la vida) ser escritor, poeta, intelectual, etc. es poca cosa, desperdiciar el talento, los triunfadores son las gentes de acción y los que son capaces de gobernar y/o influir en el funcionamiento del mundo. Refiere varias veces, de distintas formas, a ello: "si considero que la preferencia que se tiene hacia los escritores por encima de los individuos activos, el formidable revuelo, propio y ajeno, que se monta alrededor de los escribas y su garabateo, es un signo de afeminamiento, degeneración y debilidad. ¿Quién que tuviera algo mejor que hacer escribiría? "Acción, acción, acción", dijo Demóstenes: "Acciones, acciones", digo yo, y no escribir... y menos aún rimar. Echemos un vistazo a las lloriqueantes y monótonas vidas del "género". Salvo Cervantes, Tasso, Dante, Ariosto, Kleist (que fueron ciudadanos activos y valientes), Esquilo, Sófocles y también algunos otros de la antigüedad, ¡qué indigno y holgazán linaje es éste!"

* Triángulo de los mejores escritores de su tiempo atendiendo a los criterios de la sociedad más que a los suyos propios:
W. Scott
Rogers
Moore-Campbell
Southey-Wordsworth-Coleridge
* Para el Byron que escribe los diarios (es decir, que ha sobrepasado los 25 años, según él ya ha terminado lo mejor de la vida) ser escritor, poeta, intelectual, etc. es poca cosa, desperdiciar el talento, los triunfadores son las gentes de acción y los que son capaces de gobernar y/o influir en el funcionamiento del mundo. Refiere varias veces, de distintas formas, a ello: "si considero que la preferencia que se tiene hacia los escritores por encima de los individuos activos, el formidable revuelo, propio y ajeno, que se monta alrededor de los escribas y su garabateo, es un signo de afeminamiento, degeneración y debilidad. ¿Quién que tuviera algo mejor que hacer escribiría? "Acción, acción, acción", dijo Demóstenes: "Acciones, acciones", digo yo, y no escribir... y menos aún rimar. Echemos un vistazo a las lloriqueantes y monótonas vidas del "género". Salvo Cervantes, Tasso, Dante, Ariosto, Kleist (que fueron ciudadanos activos y valientes), Esquilo, Sófocles y también algunos otros de la antigüedad, ¡qué indigno y holgazán linaje es éste!"

domingo, 23 de junio de 2019
Kodachrome, de Mark Raso (2007)
Y por si ello no fuera suficiente, la banda sonora es ejemplar. Sólo por descubrir a un grupo superlativo como Galaxie 500 ya ha merecido la pena.

lunes, 17 de junio de 2019
Detachment (El profesor), de Tony Kaye (2011)
Está lejos de ser una obra redonda, pero deja tocado al espectador. Podríamos decir que Detachment es una película de Todd Solondz desde la perspectiva de Tony Kaye. Es decir, pesimista hasta el extremo, aunque con otra forma de contarlo. Porque si queda algún mensaje tras esta película es que siempre se impone el egoísmo en nuestras vidas de mierda y que con ser muertos en vida y ser capaces de sobrellevar los problemas ya tenemos suficiente. Podría criticarse el uso de las cámaras, el pastiche que arma (con personaje reflejado en la misma película, autora de obras de pastiche excelentes), empero lo hace con tal talento que suma. Podría criticarse que se queda en la superficie de la mayoría de personajes, pero los enfoca con tal contundencia y falta de compasión que aniquila. Lo mejor de esta película es que rompe con el maniqueísmo intrínsecamente norteamericano de buenos y malos; cada cual ejerce acciones y pensamientos que beneficia o perjudica a uno mismo y segundos. Por ejemplo: vemos al protagonista principal (representado espléndidamente por Adrien Brody) enfadarse como un basilisco, fuera de sí, con la enfermera por llamarle a horas "intempestivas", y asimismo cómo acomete el cuidado de su moribundo abuelo pese a que sabe que abusaba de su difunda madre, y también como ayuda a una joven prostituta para después abandonarla. Y sinceramente, es una pena: el miedo a comprometerse, a permanecer en el mismo sitio, a mostrar debilidad sentimental, a dejarse llevar; probablemente afectado de por vida por sus traumas de niñez. Porque la relación que apenas se establece entre ellos es hermosa; con afecto, cariño y comprensión por parte de ambos, cada uno aporta al otro lo que necesita. Y en cambio no tiene reparos en hacer lo que considera que debe hacer. Dejar todo atrás. Ser un muerto en vida.
De cada personaje podemos extraer similares comportamientos y reflexiones.
El presente es una mierda y no hay futuro.
Me duele el estómago.
Con todas las objecciones que le queramos poner, sigue siendo un peliculón.
(Y uno se enamora de Sami Gayle).
De cada personaje podemos extraer similares comportamientos y reflexiones.
El presente es una mierda y no hay futuro.
Me duele el estómago.
Con todas las objecciones que le queramos poner, sigue siendo un peliculón.
(Y uno se enamora de Sami Gayle).
domingo, 16 de junio de 2019
Blanco sobre Negro, de Rubén Gallego
Rubén Gallego es minúsvalido, y lo que al principio parece que va a ser como una novela de Albert Espinosa (¡todo tan bonito y tan bueno y tan mal elaborado!) va alzando el vuelo y muestra sin ostentación, en forma de capítulos cortos que pueden funcionar como relatos independientes -aunque unos tienen que ver con los otros, se va acumulando la información- las penurias y miserias que tiene que pasar un minusválido primero, y un anciano posteriormente (en genérico). Ocurre todo ello en Rusia en los años 70 y 80, pero con salvedades materiales y de gradación principalmente, creo que podría darse en cualquier parte del mundo incluso hoy en día. Con una prosa directa y seca, con cierta similitud con la de Agota Kristof en Claus y Lucas, aunque ciertamente muy alejada en cuanto a nivel literario, sus historias van calando y haciendo mella en el lector. No es una obra literaria especialmente destacada pero por su contenido y forma de contarlo sí que resulta interesante; quiero decir con ello que no es una obra que recomendarías encarecidamente leer, pero que tras su lectura deja un poso y suscita el pensamiento.
viernes, 19 de abril de 2019
UNCLE HOWARD,de Aaron Brookner (2016).
El planteamiento del film es atractivo y atrayente, vemos construir (o desarrollar) un mito
acerca de su tío, fallecido prematuramente director de cine. Enseguida, según se nos
muestra con quienes se codeaba (Burroughs, Jarmusch, DiCillio entre otros) intuimos lo que
pudo haber llegado a ser como director de cine Howard Brookner. La frustrada proyección
de su no-carrera como cultivador de arte es una trama importante, aunque no la única, ya
que a través de la investigación filmada del sobrino (ya crecido) y director de este
largometraje Aaron Brookner, reconstruye retazos de la vida personal de Howard; también
es central la relación de y la admiración que profesa Aaron hacia su tío. Es indudable el
atractivo y el encanto (como bien se comenta) de Howard, y a través de las palabras de sus
compañeros de época y trabajo podemos intuir el talento natural que tenía el protagonista,
además a partir de las palabras de los otros podemos imaginar cómo eran sus relaciones y
cómo vivía, asimismo los retazos filmados por él mismo e insertados
convenientemente en la película nos dan flashes de su manera de hacer y proceder.
Simplemente por la forma en la que está compuesta Uncle Howard, con esas inserciones
constantes de documentos visuales de otras épocas que complementan a las imágenes
actuales, con la rememoración del pasado a partir de dichos diversos documentos,
buscando distintas voces (y fuentes) autorizadas, desde la humildad (¡sí, la grandilocuencia
en esta obra llega en todo caso a través de lo transmitido!), haciendo volar la imaginación,...
merece la pena ser visto. Podríamos ponerle pegas en el sentido que quizá es demasiado
fragmentario o acrítico, que apenas logramos vislumbrar la superficie de una persona muy
interesante, pero seguro que su tío estaría orgulloso de lo hecho por Aaron. Asimismo, es
un film que muestra la contundencia con la que la enfermedad del sida causó estragos en
los años 80, así como la visión de aquella época acerca de la homosexualidad (para bien y
para mal, según los entornos y los casos), y que finaliza con un mensaje muy potente: no
importa tanto la edad con la que mueras sino si has hecho lo que has deseado durante ese
tiempo. Y la tristeza por la muerte de su amigo…rodada por Howard filmandóse a sí mismo, es admirable y asombrosa, por el elemento identificativo, ¿quién no ha bailado y/o escuchado música, a solas, por tristeza?
(Foto: Sundance Film Festival (https://variety.com/2016/film/reviews/uncle-howard-review-sundance-1201689564/))
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